Conocer los tipos de chatarra te ayuda a saber qué puedes llevar a una chatarrería y cuánto vale cada cosa. Aunque parezca un montón de hierros, la chatarra se clasifica en grupos con precios muy distintos. En Chatarrería JARA compramos todo tipo de metal en Puente de Vallecas y recogemos en San Fernando de Henares y Coslada. Por eso, aquí te explicamos cada categoría de forma sencilla.
Resuelve tus dudas sobre los tipos de chatarra
Estas son las respuestas rápidas a lo que más nos preguntan.
- ¿Qué es la chatarra férrica? Es la que contiene hierro y se pega a un imán. Por ejemplo, el acero de estructuras o el hierro de radiadores.
- ¿Qué es la no férrica? Es la que no se pega al imán, como el cobre, el aluminio o el latón. Vale bastante más por kilo.
- ¿Qué no se puede llevar? Residuos peligrosos como el amianto, las bombonas llenas o los productos químicos.
- ¿Aceptáis electrodomésticos? Sí. Los compramos y los desmontamos para recuperar el metal.
Tipos de chatarra: la férrica es la más común
La chatarra férrica es la más abundante. Incluye vigas, puertas metálicas, rejas, radiadores de hierro y herramientas viejas. Se pega a un imán, así que es fácil de reconocer.
Su precio por kilo es bajo. Sin embargo, suele venir en grandes cantidades, de modo que el total puede ser interesante. Por eso, en obras y naves esta categoría tiene mucho peso.

Tipos de chatarra no férrica: los que más valen
Los metales no férricos no se pegan al imán. Además, se pagan mucho mejor. Los más comunes son estos.
- Cobre. Cables, tuberías y bobinas. Es el que más vale, como explicamos en el precio del cobre.
- Aluminio. Perfiles de ventanas, latas, llantas y cacerolas.
- Latón y bronce. Grifos, llaves, válvulas y piezas decorativas.
- Acero inoxidable. Fregaderos, mesas de cocina y equipos de hostelería.
- Plomo y zinc. Menos habituales, pero también los compramos.
Otros materiales: baterías, motores y aparatos
Además de los metales sueltos, hay objetos que combinan varios materiales. Por ejemplo, los motores eléctricos contienen cobre y hierro. También las baterías de coche llevan plomo. En estos casos, la valoración depende del peso y de lo que se pueda recuperar.
Los electrodomésticos viejos, como lavadoras o neveras, son otro buen ejemplo. Los desmontamos y separamos cada metal. Si vas a retirar muchos, quizá te interese nuestro servicio de vaciado de pisos.
Qué no puedes llevar a una chatarrería
Hay residuos que no se aceptan como chatarra normal. El amianto, los productos químicos, los extintores cargados y las bombonas llenas requieren un gestor especializado. Por seguridad, no los mezcles con el resto. Para más información, visita la web de la administración medioambiental.
Cómo preparar cada uno de los tipos de chatarra
Una buena clasificación sube el precio. Primero, separa lo férrico de lo no férrico con un imán. Después, limpia los cables y quita plásticos. Finalmente, agrupa cada metal en un recipiente. Si necesitas más trucos, lee nuestros consejos para vender chatarra.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de chatarra
Prueba con un imán. El aluminio no se pega. El acero inoxidable suele pegarse poco o nada, pero pesa mucho más.
Sí. Sin embargo, la pagamos a un precio medio porque tenemos que separarla. Si la clasificas, cobrarás más.
El cobre limpio suele ser el más caro. Después van el bronce, el latón y el aluminio.
Sí, pero vale menos. La pintura, la grasa y la tierra restan peso útil.
Sí. Si el volumen es grande, vamos a recogerla a tu domicilio, obra o local.
¿No sabes qué tipo de chatarra tienes? escríbenos por WhatsApp con una foto y te lo decimos. También puedes usar la página de contacto.

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